Ruiz Zafón echa el cierre al Cementerio de los libros olvidados

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texto NATALIA NOGUERA 

‘El laberinto de los espíritus’ concluye la arrolladora tetralogía iniciada con "La sombra del viento"

Carlos Ruiz Zafón está satisfecho: ha puesto punto final a la saga que arrancó hace 15 años. No está hastiado y tampoco tiene ganas de parar. El cementerio de los libros olvidados, que representa en sí mismo un ambicioso universo que honra a la literatura, ha inyectado combustible a su deseo de escribir.

Así lo expresó en el Templo Expiatorio del Sagrado Corazón de Jesús, enclavado en la montaña barcelonesa del Tibidabo. Para el lanzamiento a todo plan de El laberinto de los espíritus, título que pone punto final a la historia de Fermín Romero de Torres, Julián Carax y Daniel Sempere, el altar de la iglesia fue dispuesto como si se tratara de una de las esquinas del cementerio literario creado por el autor. Entre libros, Ruiz Zafón dijo que el de su último trabajo fue un proceso "más laborioso y el que más me ha hecho esforzarme porque tenían que encajar las piezas del laberinto". Tal vez por eso se declara "ilusionado, porque al poder completar este proyecto –que creo que se hace una sola vez en la vida­­– me siento más ilusionado y más enamorado de mi profesión que nunca".

Llega la hora de Alicia Gris. Ruiz Zafón introduce a este nuevo personaje, una mujer herida durante los bombardeos de Barcelona en 1938 que trabaja para Leandro Montalvo. En compañía de dos jóvenes investigadores, Alicia enfrentará a los villanos en el laberinto. Ella es para su creador "uno de mis personajes favoritos. Es un personaje que forma parte de mí mismo, que forma parte de mi pensamiento". Esta cuarta entrega promete cerrar las historias iniciadas con La sombra del viento, El Juego del Ángel y El Prisionero del Cielo.

No es fácil catalogar las obras de este autor en un solo género. Y es que esta fue su pretensión desde el principio: “crear un híbrido que fuera una combinación de todos los géneros posibles conocidos. Que a la vez fuera una tragedia, una novela policial, una novela de aventuras, una sátira, una novela de costumbres”. Si bien es cierto que las tramas se mueven entre géneros, en esta última entrega prima la novela negra. “El mecanismo interno sobre el cual se articulan toda las tramas y las subtramas es una historia policial”, explicó el autor nacido en Barcelona y residente en Los Ángeles.

Suele decirse que los mejores libros son aquellos que más dudas despiertan. Pero no por sus indeterminaciones o por sus errores, sino por los dilemas humanos. La saga de Ruiz Zafón somete a sus personajes a presiones que ceden o resisten ante el temor, el amor, el odio. Sus acciones, según el autor, no son dogmáticas. No pretende aleccionar sobre cómo debe o no ser el mundo, sino inquietar al lector para que sea él mismo quien encuentre una respuesta. “Me interesa formular preguntas y ver qué piensa el lector”. Con esta historia, Ruiz Zafón pretende “provoca al lector” para así “cuestionar todo aquello que las personas y el mundo nos ofrecen”. Todo lo que nos ha sido dado.

Con una tirada inicial de 700.000 ejemplares, editorial y autor apuestan a repetir el éxito logrado con La sombra del viento, obra que ha sido traducida a 36 idiomas y de la que han sido vendidos más de 10 millones de ejemplares. Eso sí, ha recalcado de nuevo que no existirán adaptaciones. “Estos libros son un homenaje a la narrativa y la idea de transformarlos en otra cosa (cine, television) sería una traición a su propia naturaleza y me parece innecesario. La única razón para hacer eso sería hacerlos más populares, monetizarlos”, dice y agrega: “Creo que lo interesante es crear algo nuevo”.