"El hombre ya no debería ser la medida de todas las cosas"

Kosmopolis1

 

texto REDACCIÓN foto KOSMOPOLIS 17

Kosmopolis ha puesto sobre la mesa las reflexiones sobre el cambio climático y la expansión del universo literario.

El hombre ya no debería ser la medida de todas las cosas. Esta frase paradigmática del Antropoceno se despliega como fractal: la familia es la medida de la infancia, los amigos son la medida de la socialización y yo soy la medida de mi mundo. Pues bien, personalidades como la geobióloga Hope Jahren, la feminista y escritora Lynne Segal, el experto en neurobiología vegetal Stefano Mancuso, el director alemán Werner Herzog o el escritor de ciencia ficción Kim Stanley Robinson han llegado al festival de literatura Kosmópolis para decir que no, que ya no puede ser así. Han mostrado que los humanos solo somos una especie. Que, aunque parezca tema de don Perogrullo, hay otras formas de vida que debemos atender, si es que queremos lidiar con el gran problema actual: el cambio climático. Con esta idea como base, el K17 fue celebrado desde el 21 hasta el 25 de marzo y reunió a 10.000 personas en 40 actividades, y 130 invitados.

Hay una fuerza femenina irrefrenable. Una de las charlas inaugurales, El escándalo de envejecer, estuvo a cargo de Lynne Segal. La activista australiana habló de los prejuicios sobre la sexualidad y el deseo en la etapa más adulta de la vida, e hizo un breve recorrido por la literatura de Philipp Roth, Martin Amis, Doris Lesing y Virgina Woolf. Así, demostró un miedo generalizado a la soledad y a la pérdida de la potencia sexual. ¿Cómo vivir, entonces?  Esa es la pregunta. Lograr estar inmerso en el presente, con aceptación plena de cada arruga y mancha.

Por otro lado, Hope Jahren (científica catalogada como una de las personas más influyentes del mundo, según Time) ha dedicado su vida al estudio de las plantas. En K17 presentó su best seller La memoria secreta de hojas y habló de cómo su trabajo en la ciencia sirvió como materia prima para la literatura. Jahren dedicó su carrera a resolver una pregunta: ¿qué significa ser una planta? Sus hipótesis se alejan de la relación romántica –que encuentra inútil– entre humanos y flores. Se centran, en cambio, en el conocimiento de las estructuras vegetales y en entender cómo solucionan día a día su problema principal: no morir.

En la misma línea de comprensión vegetal estuvo la charla del italiano Stefano Mancuso. El científico ha fundado el estudio de la neurobiología de las plantas y se ha encargado de mostrar que, en efecto, el mundo vegetal siente. Por supuesto, nada tiene que ver con las emociones humanas. Las plantas tienen un tipo de organización inteligente, dotado de un sistema de comunicación complejo, que les permite encontrar los nutrientes y el agua que necesitan para su supervivencia. Tal vez, si las vemos con detenimiento, podremos aprender algo de su manera de organización.

El evento de clausura estuvo a cargo de PJ Harvey. El auditorio la recibió en silencio. Lució un traje blanco y negro, el pelo suelto y la voz grave. La artista explicó el origen: El hueco de la mano (Sexto Piso) es un libro resultante de sus viajes junto al fotógrafo Seamus Murphy a Kosovo, Afganistán y Washington D.C. “Quería oler el aire, sentir la tierra, conocer a personas de otros países”, dijo. Escribió sus observaciones e impresiones hasta darles forma de poesía. Los textos están cargados de descripciones, imágenes vivas de niños, bosques, ancianos. Sí, hay miradas superficiales sobre las ciudades. Pero hay también imágenes poderosas, como en La Mano, poema escrito en Afganistán: “La gente pasa / Mirando sus teléfonos / Nadie toma la mano / Que se estira, que brilla bajo la lluvia”. A manera de bonnus track, la artista leyó algunos de los poemas que harán parte de su nuevo libro llamado El bosque, de manera temporal.

Lejos del poder musical que sacudió a Barcelona en el pasado Festival Primavera Sound, PJ Harvey mostró una sensibilidad literaria y poética, que fue recibida con un silencio casi sepulcral por los asistentes a este evento. Su acto fue la mejor manera de cerrar un evento que tiene como bandera mostrar el universo siempre en expansión de la literatura. 

Deja tus comentarios

Enviar un comentario como invitado

0
términos y condiciones.

Comentarios (1)