Sant Jordi no lucha contra el dragón sino contra cocineros, youtubers y famosillos

 

texto  ANTONIO ITURBE

En Barcelona se pone en marcha el festival Diàlegs de Sant Jordi para dar voz a la literatura en medio del ruido de las propuestas editoriales más comerciales

El 23 de abril se celebra el Día Mundial del Libro, que hace desplegar en muchas ciudades ferias del libro alegres y callejeras, ha tenido en Madrid un incremento de popularidad y en Barcelona se convierte en la jornada libresca más importante del año. En la capital catalana la tradición marca (o marcaba) que él le regala a ella una rosa y ella le regala a él un libro. Hoy día se regalan indistintamente toneladas de libros y rosas de manera entusiasta. El 23 de abril se venden en Cataluña en un solo día más de un millón y medio de libros (y alrededor de 6 millones de rosas). De hecho, la Ciudad condal solicita este año que el Día de Sant Jordi -en una unión entre el gremio de editores y el de floristas- sea considerado por la UNESCO patrimonio inmaterial dela Humanidad.

Pero tan exitoso es el día para la industria del libro que a ese panal de rica miel han acudido múltiples personajes con sus propuestas en forma de libro: cocineros estrella, presentadores de televisión, tertulianos, youtubers, exprimidoras de zumos de colores, fabricantes de muffins, políticos y demás fauna que el resto del año muestra poco o ningún interés por apoyar la lectura. Los escritores de oficio que durante todo el año tratan de construir historias con ardua dedicación y que por un día al año podrían verse aupados a la cresta de la ola, se ven sumergidos en la avalancha de famosos varios que acaparan la atención de un público, que está casi más pendiente del selfie que del libro.

En Barcelona, para abrir una ventana literaria en este 23 de abril que corría el riesgo –desde el punto de vista de la literatura- de morir de éxito ha puesto en marcha las jornadas Diàlegs de Sant Jordi, organizadas por el Ayuntamiento de Barcelona y Biblioteques de Barcelona. Se incorpora a este festival el tradicional pregón de la lectura del Día del libro protagonizado por un escritor (este año Yasmina Reza) y la jornada Sant Jordi d’Autor que lleva dos años proponiendo contra viento y marea –y con cero subvenciones- la revista Librújula.

20/04 20:00 h. CCCB

Teju Cole-Enrique Vila-Matas, con moderación de Jordi Nopca.

21/04 17:00 h Disseny Hub Barcelona

Petros Markaris y Francesc Serés, moderados por Antonio Lozano.

21/04 19:00 h. Disseny Hub Barcelona

Lionel Shriver mano a mano con Empar Moliner y moderando la periodista y escritora Laura Fernández.

22/04 18:00 h. Mobile World Centre

Recital poético de Carlos Zanón. A continuación, charla entre Max Besora y Sara Mesa, moderada por Antonio Iturbe.

Como clausura, la noche del sábado día 22 se celebrará una fiesta literaria popular frente al antiguo Mercat del Born bautizada como Nit del Drac, donde se rendirá homenaje a escritores de los que se celebran aniversarios con hora y media de música y letras.

 

Deja tus comentarios

Enviar un comentario como invitado

0
términos y condiciones.

Comentarios (2)

  • Invitado - yo, yo mismo e Irene

    Señor Iturbe,
    Su artículo destila un aroma clasista propio de aquel que, como fruto de su propia frustración, mezcla churras y merinas.
    ¿Qué tentrá que ver de qué verse el manuscrito para que su autor pueda firmarlo?
    ¿Qué tendrá que ver que la persona que adquiera el libro se saque un selfie?

    Permítame, por favor, que le recuerde -espero que no me considere demasiado atrevido- que el objeto de cualquier feria es VENDER, no adular al autor, y que, por lo tanto, el ego del escritor tendrá que ser satisfecho por otro medio.

  • Invitado - Alberto

    San Jorge, San Chorche en aragonés, es el patrón de la comunidad de Aragón, cuya festividad se celebra el día 23 de abril como Día de Aragón. Cuenta la leyenda que siendo rey de Aragón Pedro I y siguiendo los deseos de su padre Sancho I de Aragón de conquistar Huesca en el año 1096 Pedro I inició la conquista de esta ciudad que se encontraba en manos del monarca de la Taifa de Zaragoza, la lucha fue muy dura y complicada[cita requerida], las milicias cristianas confiaban plenamente en Dios para salir victoriosos de aquella horrible batalla.

    Dios envió al sacrificado San Jorge, que descendió del cielo a caballo, portando con el una cruz granate. los milicianos tras ver la señal de Dios regresaron al campo de batalla con más energía que nunca. Los musulmanes no se creían lo que estaba pasando y fueron derrotados, abandonando el lugar rápidamente. Tras medio año de acorralamiento, Pedro I entró en Huesca.

    Para celebrar tal victoria se utilizó la cruz de San Jorge en las insignias de Huesca y de todo Aragón haciendo honor a su santo que les había salvado. todavía se puede ver la cruz en el escudo de Aragón.