Cuando Portugal conquistó el mundo

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El historiador Roger Crowley relata los tiempos en que la globalización era cosa de portugueses y españoles

 

 

Texto y foto: FRANCISCO LUIS DEL PINO OLMEDO

 

Resulta cuando menos refrescante comprobar que no todos los historiadores británicos se ocupan en sus trabajos, notables por otra parte, de medir con su acostumbrado sextante las aguas de su imperio marítimo. Roger Crowley, es uno de esos pocos y brillantes historiadores que lejos de zambullirse en la epopeya de Britania en el mar, pone proa a otros océanos y latitudes. Los lectores españoles le conocen por sus excelentes títulos Imperios del mar, Constantinopla 1453 y Venecia. Ciudad de Fortuna. Ahora pueden disfrutar de este magnífico El mar sin fin ( Ático de los libros), una historia probablemente desconocida para la mayoría, de las gestas de nuestro vecino peninsular, un gigante naval cuyas conquistas han permanecido en algunos casos, como el de Goa (India) cuatrocientos años. Un relato fascinante que salpica agua salada y huele a pólvora, sudor y épica.

P/ ¿Es una coincidencia que un pequeño país como Portugal llegara a desarrollar esa potencia naval que explica en su libro, o la suma de varios factores que favorecieron esos logros?

R/ No creo que sea una coincidencia. Portugal era un país pobre, por lo tanto la navegación, y pescar en esa aguas, era la única forma de subsistir y de ganar dinero. Y eso les llevó a desarrollar una serie de destrezas marítimas y de navegación mucho más rápido que otras naciones. Durante  el tiempo que tratamos también que hay una serie de reyes que resultaron inspiradores para todo el proyecto, empezando por Enrique “El Navegante”, y luego igualmente Don Manuel. Quien, además, tenía la intención de convertir esta misión de conquistar la India y otros lugares, en una especie de cruzada para combatir al mundo islámico. Y todo eso confluyó y dio lugar a que los portugueses desarrollaran estas destrezas de forma excepcional, lo cual les permitió realizar sus gestas.

P/ ¿Qué tipo de gente eran esos navegantes que llevaron a cabo la forja del primer imperio global (1483-1515)?

R/. Tanto Vasco de Gama, Albuquerque y Cabral pertenecían a una nobleza menor y habían crecido inmersos en la tradición de los hidalgos; probablemente los tres lucharon en Marruecos, lo que les llevaría a interiorizar ese sentimiento de realizar una cruzada contra el mundo islámico. De hecho, Marruecos fue en gran parte un campo de entrenamiento para esos navegantes que, desarrolló ese espíritu de lucha tan feroz  y visceral, de los portugueses en el océano Índico.

P/ Para esa época parece un tanto retrógrado ese pensamiento, o era vigente todavía en Europa?

R/ Su experiencia marroquí implantó igualmente en sus cabezas el concepto de que el Islam era el enemigo a combatir. Hay que tener en cuenta que, a pesar de haber dejado atrás la Edad Media, seguían siendo gente medieval que se regían por un código de caballeros; un código en el que las grandes gestas eran lo más importante, el valor clave, y, su ambición era ante todo ganar. Este es el contexto y las creencias de estos hombres cuando van a la India.

P/ A pesar de partir de una base social y guerrera similar resultan distintos en su actitud de conquistadores. Usted diferencia claramente, por ejemplo, a un Vasco de Gama, un tanto sanguinario,  de Albuquerque. ¿Es tanta la distancia entre ambos? 

P/ Sí, esta diferencia es evidente. Se sabe que Vasco de Gama había protagonizado acciones violentas en algunas ciudades de Portugal, tales como riñas callejeras y peleas con otros hombres. En cambio, Albuquerque que, era mayor que Gama, conocía muy bien al rey Juan, y tenía una visión más amplia de todo el proyecto imperial portugués. En parte, por haber vivido más y poseer más experiencia. Era una persona con gran confianza en sí mismo que, en ocasiones, podía resultar algo impertinente; llegó a escribirle al rey Manuel para corregirle y decir que se equivocaba en alguna cuestión. Pero Albuquerque sobre todo era un hombre con talento, entendió rápidamente que no debían ser codiciosos en sus conquistas, porque eso provocaría el odio de los nativos de la India; y aunque se regía por un código de justicia estricto, era una persona con moral.

P/ Una moral que debió chocar con los poderes establecidos, ¿como por ejemplo, la Iglesia?

 R/ Así fue, pero él entendió algunas cuestiones importantes y las solucionó de manera práctica; un ejemplo de su inteligencia y talante fue como enfrentó el hecho de que el no haber mujeres portuguesas a bordo de aquellos barcos haría enloquecer a los hombres que iban a la India, y eso podría dar lugar a violencia, a violaciones, asesinatos… Entonces propuso el mestizaje, que los portugueses se casaran con mujeres nativas. Y a pesar de encontrarse con la férrea objeción de la Iglesia, consiguió sacar adelante el proyecto. Igualmente, Albuquerque luchó siempre  por el bienestar de las gentes del lugar, tanto como por sus hombres.

P/ Lo que no impide que  también ejerciera la violencia sin piedad en algunas ocasiones. ¿No?

Sólo cuando le parecía absolutamente necesario. No era un hombre irracional, sino que utilizaba la violencia para un fin, y ese fin era controlar, crear el Imperio. No actuaba motivado por la ira como en el caso de Vasco de Gama, un hombre que se dejaba llevar por sus impulsos coléricos.

P/ ¿A qué cree se deba ese impulso violento que caracterizó la personalidad de Vasco de Gama?

R/ Quizá podríamos asociar esta violencia de Vasco de Gama a sus antepasados, porque su tatarabuelo era británico; oriundo de un pueblo a veinte kilómetros de donde vivo, Sudley, cerca de Bristol. En esa zona viven muchos portugueses y bastantes de ellos llevan el nombre del pueblo o derivados como apellido.

P/ Retrata a Cabral también con un punto sanguinario. ¿Qué le unía y distanciaba respecto a Albuquerque,  Vasco de Gama, y otros conquistadores?

R/ El Imperio que quería crear el rey Manuel se basó principalmente en las acciones de dos  hombres extraordinarios, que fueron  Alfonso de Albuquerque y Francisco de Almeida. Pedro Álvares Cabral, por ejemplo, conocía muy bien la experiencia de Vasco de Gama en el Índico, estaba al tanto; entonces, cuando viaja a la India va con esa mentalidad y creencia que hay cristianos en esas tierras. Pero cuando llega allí se topa con una costa repleta de musulmanes que controlan la mayor parte del comercio, si no todo. No obstante, es un hombre más racional que Vasco de Gama; su intención es crear un monopolio comercial en la India, y cortar los lazos entre India y los musulmanes. Lo que le lleva a iniciar esa especie de cruzada comercial porque consideraban que si acababan con el flujo de riqueza a los musulmanes destruirían finalmente el mundo islámico.

Por otra parte, el nivel de violencia, los actos de crueldad de Cabral son muy similares a los de Vasco de Gama. También porque llega a la India con las mismas exigencias y el objetivo de destruir el poder de los  musulmanes.

P/ ¿Qué personaje de todos los que navegan en su libro le parece el más completo como figura histórica?

R/ Creo que Albuquerque es el hombre más completo de todos los navegantes y conquistadores. Él es de hecho El Conquistador; era un hombre al que le gustaba muchísmo la India a diferencia de mucha gente que iba al Índico para realizar un trabajo, conseguir grandes gestas, y luego volver a Portugal para obtener gloria, honor y riqueza. En cambio él nunca quiso irse de la India, quería permanecer ahí, era casi un nativo. También en su perfil encontramos la figura de un cruzado que tenía como misión construir el imperio del rey Manuel, pero al mismo tiempo era un hombre moderno que introdujo nuevas formas de combatir entre las filas portuguesas, lo que le granjeó la animosidad y crítica de la nobleza.

P/ ¿Por qué los nobles se opusieron a la modernización de las tropas que aumentaría su eficacia en combate?

R/ Antes de su llegada el ejército portugués se caracterizaba precisamente por el descontrol, carecía de un método exacto para combatir; Albuquerque introdujo el suizo que consistía básicamente en dotar a los guerreros de picas, armas de fuego, y disciplinar las formaciones para la batalla. Los caballeros de la nobleza portuguesa odiaban esta forma de luchar que iba en contra de sus intereses, que eran la de obtener gloria personal librando los combates a su manera, y por eso le detestaban.

P/ Destaca en el libro la figura de Duarte Pacheco Pereira. ¿Qué méritos le hacen sobresalir?

R/. Aunque Albuquerque es la principal figura, también considero que la persona de Duarte Pacheco Pereira es muy interesante. Se tuvo que enfrentar a un periodo histórico muy difícil después de la administración de Cabral; era un hombre muy completo, porque aparte de ser soldado y conquistador, fue científico. Se dice  que llevaba una pluma en una mano y la espada en la otra;  conjugaba los dos perfiles, era el nuevo Aquiles. Pereira estudió las mareas, los fenómenos naturales, lo que le ayudó a librar victoriosamente la defensa de Fuerte Manuel, cercano al reino de Cochín, y vital para la empresa portuguesa. El acceso al fuerte, situado en una península rodeada de ensenadas y canales de agua salada, dependía del cruce de unos vados estrechos,  hasta el punto de ser dominados por las mareas, y a pesar de los pocos defensores Pereira rechazó siete grandes asaltos que el zamorí de la India lanzó en un periodo de cuatro meses. Lo hizo gracias a saber exactamente cuando subía y bajaba la marea, ya que eso le permitía realizar acciones de defensa con pocos hombres.

P/ ¿La ingratitud fue la recompensa de algunos de estos grandes navegantes y conquistadores?

R/ En el caso de Pereira y a pesar de su gesta cuando regresó a Portugal el rey Manuel lo ignoró completamente. Una auténtica pena el ostracismo al que se le condenó, porque Pereira además de sus méritos en la India, era uno de los hombres que firmó el tratado de Tordesillas, y estaba muy bien informado. Albuquerque sufrió igualmente la ingratitud real y fue relevado de su cargo; murió en su querida India antes de enterarse que el rey le restablecía el mando. Don Manuel era muy inseguro, y se creyó todos las maledicencias que le llegaban desde la India en contra de estos conquistadores. Sin duda el rey más inteligente fue Juan II a quien la reina Isabel llamaba El Hombre.

P/ ¿A su juicio qué gesta fue más importante para la Historia: el descubrimiento de América por Cristóbal Colón, o la creación del imperio naval portugués?

R/ La historia de Portugal es una historia que se ha perdido –en parte porque el descubrimiento de Colón fue tan importante y tuvo tantas consecuencias-, pero tanto portugueses como españoles aprendieron a conectar y crear un mundo globalizado,  y abrir rutas comerciales de larga distancia que, más tarde, se desarrollarían con enorme vigor. Es difícil  distinguir quien hizo qué, como por ejemplo, ¿quién propagó una determinada enfermedad, o quien evangelizó a determinada gente. Y en parte  creo que los portugueses sienten una especie de enfado hacia  Colón, porque su historia no se ha explicado tanto como la suya.