Los calderos de la guerra

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Max Hastings publica La guerra de Vietnam –Una tragedia épica, 1945-1975

 

Max Hastings

 

Texto: F.L. DEL PINO OLMEDO

 

Destapar de nuevo el caldero de la guerra de Vietnam añadiendo especias nuevas y, tan magistralmente mezcladas, que el sabor alimente y sea un disfrute para el paladar más exigente, solo cabe en un gran cocinero. Ese rango lo ha vuelto a revalidar con honores el periodista e historiador inglés Max Hastings con La guerra de Vietnam –Una tragedia épica, 1945-1975 (Crítica).

Después de publicar títulos tan importantes como Se desataron todos los infiernos o La guerra secreta (Crítica), Hastings se enfrenta a contarnos una guerra que duró treinta años y tuvo diferentes contendientes. Lo hace después de pasar tres años entrevistando a decenas de participantes de todos los bandos, investigando documentos y memorias tanto estadounidenses como vietnamitas. Y todo ello con una escritura tan sólida y eficaz que, su habilidad para explicar lo político y militar del conflicto, resulta una lección magistral admirable.

la guerra de vietnam max hastings 201902131309En algo más de novecientas páginas el ensayo repasa algunos de los acontecimientos históricos con una frescura que, al lector le parece estar viviendo los sucesos narrados, como escapados del papel. Su aportación de nuevos datos es relevante. Pero quizá su mejor contribución a la comprensión de esta guerra que dividió tanto a la sociedad estadounidense, y ejerció una influencia cultural sobre su tiempo mayor que ningún otro conflicto desde 1945 , como el mismo autor afirma, es haber sabido captar el espíritu de la experiencia de sus participantes, militares y civiles.

Inicia el ensayo su andadura con el papel de una Francia decidida a recuperar sus colonias y mantenerlas al precio que fuese; esto es, una guerra sucia librada a 13.000 kilómetros de la metrópoli, que dejará al final noventa y tres mil soldados muertos, y un número muchísimo mayor de vietnamitas. Con una crueldad compartida por ambos bandos: el Vietminh y las tropas coloniales.

La masacre de My-Lai perpetrada por los estadounidenses en mayo de 1968, tuvo su precedente francés veinte años antes en My Trach (en la provincia más meridional de lo que sería Vietnam del Norte), donde mataron a más de doscientas mujeres y niños, aunque, apunta el historiador, que a pesar de las pruebas irrebatibles del hecho la Francia moderna apenas reconoce la matanza.

Dienbienphu, la derrota francesa tan representativa de las dramáticas torpezas del mando francés, a su entender fue una batalla relativamente menor, en la que Francia tan solo dedicó una división. Aunque su importancia moral fue determinante para la retirada de Vietnam.

El relevo de Estados Unidos en un Vietnam dividido por los acuerdos de Ginebra, explica Hastings se realizó con un enorme desconocimiento del terreno y población, debido, entre otras cosas, a la “caza de brujas” del senador Mc Carthy, que expulsó del gobierno a los simpatizantes izquierdistas, y privó al Departamento de Estado de los funcionarios que más sabían sobre Asia. La ignorancia de Vietnam era prácticamente total.

Las mentiras, engaños y subterfugios de los diferentes presidentes estadounidenses a sus conciudadanos, desde Kennedy, Johnson, hasta Nixon, sin olvidar a asesores tan significativos como Kissinger y McNámara, están al desnudo. Toda una enorme madeja donde la corrupción y los intereses económicos camparon a sus anchas. La ineptitud militar también tuvo su protagonismo, y no escaso.

El escándalo que el ejército intentó ocultar de seguir pertrechando a sus tropas con el fusil de asalto M-16, defectuoso durante un tiempo, y por cuya causa murieron bastantes marines y soldados en combate, hasta que se corrigió el defecto. Los enfrentamientos raciales entre los militares que pusieron peligro al ejército desplegado; la indisciplina que en los últimos tiempos se abatió sobre las tropas, y que llegó al asesinato de numerosos oficiales (y algunos suboficiales) acusados de ser demasiado estrictos. Los ataques fueron a sangre fría lanzándoles granadas de fragmentación que les destrozaba; precisamente estas agresiones se llamaron “fraguear” al oficial (fragging).

Max Hastings se ocupa en su libro tanto de la política del Norte como de la survietnamita y de sus líderes, con todos sus entresijos y vericuetos de violencia y corrupción. Ocupa un espacio importante el sufrimiento del pueblo vietnamita; sus anhelos y dolor, hasta el final de la guerra. El abandono de Estados Unidos y las vergonzosas imágenes que dieron la vuelta al mundo, están bien representadas y explicadas sus consecuencias. Los últimos años de combate de Vietnam del Sur solo ante sus enemigos, y la descomposición del ejército al fin. Cierra el libro una curiosa reflexión de un vietnamita quien cree que Vietnam del Sur ha demostrado ser el vencedor histórico porque sus valores cada vez dominan con más claridad en todo el país.