Marlon James: poder, violencia y sexo

Hits: 488

Vuelve Marlon James, premio Man Booker con Breve historia de siete asesinatos, con Leopardo negro, lobo rojo (Seix Barral)

 

 

 

 

 

Texto: ANTONIO TORRUBIA

No me suele gustar empezar la reseña de un libro con una cita, pero me entenderán cuando les exponga la siguiente, porque Neil Gaiman dice de la cuarta novela de Marlon James, Leopardo negro, lobo rojo, que es “el tipo de novela que nunca eché en falta hasta que la leí. Una África peligrosa, alucinante, que se convierte en un mundo de fantasía tan bien realizado como el de Tolkien, con un lenguaje tan poderoso como el de Angela Carter y tan violento como Robert E. Howard”. El escritor jamaicano nació en Kingston (1970), de madre policía y padre abogado. En 1991 tuvo que huir por las paupérrimas condiciones económicas y la violencia homófoba que reinaban en su país. Actualmente vive en Minneapolis, donde enseña literatura en el Macalester College. Su anterior novela, Breve historia de siete asesinatos, explicaba todo el juego de influencias y luchas de poder entre gangstas que hubo tras el intento de homicidio de Bob Marley en 1976 en la ciudad de nacimiento del autor, y fue galardonada con el premio Man Booker de 2015, lo que catapultó a James a la fama. En España fue editada por Malpaso y traducida por Javier Calvo, al igual que la que nos ocupa.

En el primer volumen de esta trilogía nos encontramos una aventura mágica y violenta que explora los límites del poder, la ambición y la búsqueda de la verdad. El personaje principal es Rastreador, conocido por sus habilidades como cazador: “Tiene un buen olfato”, se dice de él. Contratado para encontrar a un misterioso niño desaparecido, el Rastreador rompe su propia regla de no trabajar con nadie y se encuentra de pronto como miembro de un grupo con el que debe colaborar y en el que debe apoyarse para llevar su objetivo a buen puerto. Se trata de personajes heterogéneos, inusuales, cada uno con sus propios secretos, incluido un cambia formas al que llaman “el Leopardo”. Mientras el Rastreador sigue el olor del chico, el grupo se enfrenta a criaturas que obstaculizan su camino, y, en su lucha por sobrevivir, el Rastreador empieza a preguntarse quién es realmente ese niño, por qué ha estado perdido durante tanto tiempo y por qué todos intentan evitar que se lo encuentre. Y algo más importante: ¿quién está contando la verdad en esta historia y quién está mintiendo? Hundiendo su propia imaginación en la mitología y en la historia africana, Marlon James ha escrito una novela que no se parece a nada: una saga de aventuras capaz de cortar el aliento, tan ambiciosa como cautivadora en su lectura. Huyendo de las etiquetas y repleta de personajes inolvidables, Leopardo negro, lobo rojo es un ejercicio de literatura tan sorprendente como profundo que explora nuestra necesidad de entender cómo funcionan la verdad y el poder. James nos presenta una muñeca rusa, puzles dentro de puzles, acertijos dentro de acertijos, todo ello escrito con una prosa bella, intensa y nada complaciente. Un laberinto donde por culpa de los pequeños detalles que desliza Marlon debes poner los cinco sentidos si no quieres perderte. El argumento no es tampoco para todos los públicos: la acción es sangrienta; el sexo, sucio. En ocasiones, al narrar los actos más atroces y violentos, me recordaba la naturalidad con la que lo hace Chuck Palahniuk y el romanticismo descarnado de Clive Barker. Tarda un poco en despegar, puede que doscientas páginas de las más de ochocientas, y puede que se os hagan cuesta arriba porque no es una lectura cómoda, pero cuenta con varias escenas inolvidables en los primeros compases, y si consigue que entres en su juego ya no podrás soltar el libro. Hay muchísimos personajes en sus páginas y es ÉPICA en estado puro, tanto en el tipo de fantasía, como en la forma de plasmarlo en papel. Para finalizar, cómo muy acertadamente comentaron en Entertainment Weekly: “Empapado en el mito y el folklore africano, y ambientado en una región subsahariana precolonizada asombrosamente realizada, Leopardo negro... se arrastra con criaturas y erige reinos como nada de lo que yo haya leído... Este es un libro revolucionario”.