"Granta" trata de atrapar el tiempo

Hits: 2709

 

texto y foto SANTIAGO BIRADO

La mítica publicación literaria británica Granta tiene desde hace unos años un brazo en español gracias al tesón de sus editores, Aurelio Major y Valerie Miles. En su nueva entrega este baúl de sorpresas viene con la etiqueta “Matar el tiempo”. Con ese Leitmotiv se enmarcan los textos que uno se va encontrando a continuación.

Los editores, en una introducción hipnótica se plantean qué fue de esos ancestros que pintaron rinocerontes lanudos, caballos y bisontes en cuevas hace 30.000 años: “¿Dónde están los que antes de nosotros habitaban el mundo? ¿Dónde las nieves de antaño? ¿Qué fue de3 los infantes de Aragón? ¿Los galanes, las damas? Hubo una época en que una imagen de Mahoma no era motivo de escándalo. Ahora disponemos de muchas cosas baratas, ahora jugamos en las pantallas, Ahora es el momento de pintar las cuevas, pues mañana morimos”.

Es el pistoletazo de salida para una reunión de piezas que funcionan a modo de gabinete de las maravillas: Ahí están “los años intoxicados” de María Enríquez de una juventud sin plata donde buscaban el brillo recortando los tejanos viejos para transformarlos en shorts sensuales y fumando una marihuana paraguaya que olía a orines. El tiempo de la memoria detenido en la corteza de abedul que Seamus Heaney recoge en el jardín del poeta Donald Hall. Sobre el tiempo eterno, en un texto escrito en los años 90 oportunamente recuperado con traducción de Ramón de España, Salman Rushdie se plantea “¿Nada es sagrado?”; nos recuerda que “el nacimiento es un momento trascendente que nos pasamos loa vida tratando de entender. En unos textos inéditos, topamos a Guillermo Cabrera Infante viajando a Huelva, en parte para ver a María Félix en el festival internacional de cine, pero también para tratar de conocer el Puerto de Palos… “esa meta”. Sin embargo “Nunca encontré a Palos.  El alud del tiempo lo borró y ya no es más el puerto  en que todo comenzó para nosotros, desde donde ese sabio ignorante descubrió el noble salvaje al Renacimiento, creyó que América era las Indias y así convirtió a sus indígenas para siempre en indios”.

Aportaciones de Ignacio Vidal-Folch, Iris Murdoch, Javier Marías, Ricardo Piglia, Victoria Cirlot, Martin Amis , Aurora Venturini, Antonio Monda, Eduardo Halfon, Nir Baram, Sasa Stanisic, Verónica Gerber, Guillermo Corral, Rachel Kushner, Sergio Ramírez y Anne Carson convierten a esta publicación en un cruce de caminos de relatos, reflexión y ensoñaciones que nos conectan de manera inteligente con el misterioso magnetismo de la literatura.