La doble “rentrée” francesa

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texto MILO J. KRMPOTIC'

A mediados de agosto (o sea, pasado mañana como quien dice) da inicio la temporada grande de la edición francesa, ese período conocido como Rentrée que se extiende hasta finales de octubre y durante el cual se publica el grueso y lo más granado de las novedades del año, además de fallarse los principales galardones literarios del país. En este 2015 llegarán a las librerías galas 589 novelas, sumando las escritas en francés y las traducidas, lo que representa un descenso del tres por ciento respecto a lo aparecido el año anterior.

Por vigésimo cuarto año consecutivo liderará la carga la belga Amélie Nothomb, en esta ocasión con una novela titulada Le Crime du comte Neville. Y, a su vera, encontraremos las últimas obras de Yasmina Khadra, Atiq Rahimi, Delphine de Vigan, Mathias Enard, Sorj Chalandon… sin olvidar el esperado regreso del suizo Joël Dicker, tres años después de dar la campanada contando La verdad sobre el caso Harry Quebert, con Le livre des Baltimore. En el apartado de traducciones, por cierto, destacan La Zona de Interés, novela de Martin Amis ambientada en Auschwitz que fue rechazada por Gallimard y que acabará viendo la luz en Calmann-Lévy, y, con notable tardanza, La broma infinita de David Foster Wallace.

Pero septiembre también estará protagonizado por los compatriotas de Molière a este lado de los Pirineos de la mano de Anagrama, cuyo desembarco se verá liderado por El Reino, monumental obra de Emmanuel Carrère donde, entre la autobiografía, el ensayo y la novela, se da fe de una crisis personal del autor y de la historia de los primeros tiempos del cristianismo. A su lado llegará el último premio Goncourt, No llorar, donde Lydie Salvayre, hija de andaluz y catalana, cuenta la peripecia adolescente de su madre durante la Guerra Civil española. Algo más allá, dos lanzamientos de Patrick Modiano: la novela Ropero de infancia (con temas tan marca de la casa como un rostro femenino en un café, memorias que se sumen en la niebla y accidentes de coche) y su Discurso en la Academia Sueca con motivo de la recepción del Nobel. Y ojo al repóquer de la propuesta: un Houellebecq economista donde Bernard Maris, consejero general del Banco de Francia pero también cofundador de la revista Charlie Hebdo y una de las víctimas mortales del asalto a la misma, analizó la obra del autor de Las partículas elementales en clave desmitificadoramente económica. Si me lo permiten: oh la la!