Lisbeth Salander, a medianoche

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texto MILO J. KRMPOTIC' foto HELEN WHITE

Imaginen que (Dios no lo quiera y le conserve la salud durante mucho tiempo) Woody Allen fallece en medio de un rodaje. Imaginen a continuación (y esto ya roza la ciencia ficción) que ese último proyecto del genial realizador neoyorquino fuera un blockbuster capaz de salvar al estudio de la bancarrota. E imaginen, finalmente, que ese estudio, a la hora de contratar a un director sustituto, optara por, qué sé yo, entregar las riendas de la producción a Jean-Claude Van Damme.

Pues bien, eso es más o menos lo que ha hecho el sello sueco Norstedts a la hora de convertir la celebérrima trilogía Millennium en, por de pronto, tetralogía. Stieg Larsson, su llorado autor, fue un periodista de investigación progre y comprometido, que se dio a la ficción con la esperanza de llegar más holgado a fin de mes y, con un poco de suerte, crearse su propio fondo de jubilación. Y su sustituto, David Lagercrantz, es en cambio miembro de la nobleza sueca, trabajó como reportero de crímenes para el tabloide Expressen y es dueño de una bibliografía amplia pero tirando a errática.

Todo lo cual quizá signifique mucho y quizá no signifique nada.

El caso es que Lagercrantz, recordado sobre todo por haber dado voz biográfica a una fuerza de la naturaleza balompédica en Yo soy Zlatan Ibrahimovic (que Córner se apresta a publicar también en nuestro país), siempre ha presumido de ideas izquierdistas y de cumplir con aquello que le encargan. Dos virtudes que invitan a pensar que Norstedts quizá no haya ido demasiado desencaminada en su elección. Aunque, desde luego, será la reacción de los lectores a partir de este 27 de agosto la que dictaminará el acierto de una apuesta a todo ello titulada Lo que no te mata te hace más fuerte (Destino).

Veinte de esos lectores, por cierto, se han avanzado esta noche al lanzamiento mundial de la obra. Ha sido durante un acto simultáneo en Barcelona y Madrid que ha contado con Xavi Ayén y Javier Sierra como respectivos maestros de ceremonias, y durante el cual los participantes han podido hablar con Lagercrantz a través de Skype. Mientras redactamos estas líneas, ambos eventos continúan y a las doce en punto se transformarán en un maratón de lectura del nuevo libro. El mismo ejercicio precisamente que tantos y tantos fans de Lisbeth Salander y Mikael Blomkvist sin duda emprenderán a partir de mañana (el desembarco mundial constará, por de pronto, de 2.700.000 ejemplares).