Nuria Barrios y la naturalidad canina

Hits: 2568

texto y foto ASÍS AYERBE

Una vez, el estupendo fotógrafo Cartier Bresson fue a tomar un retrato del escritor francés François Mauriac. Imagino que sacó la cámara, empezó a medir la luz y, mientras enfocaba, Mauriac le dijo: “¿Qué tengo que hacer?”. “Nada –contestó Cartier Bresson–: sea natural”. A lo que reaccionó Mauriac: “¡Es usted muy complicado!”.

Ser natural delante de una cámara es casi una entelequia, quizá una de las formas en que pueda lograrse sea pasando desapercibido, lo cual es difícil. Cuando veo a Nuria Barrios siempre pienso que tiene que salir genial en las fotos, pero ella sonríe y dice que no, que posa fatal, que se le da mal... “Si lograra que fuera natural todo estaría hecho”, pensaba yo el día que, haciendo fotos de la escritora en un parque de Madrid, trataba de, como decía, pasar desapercibido. Kun me ayudó. El labrador actuaba con toda la tranquilidad del mundo, para él yo no existía, solo Nuria, y logró llevarla a ese mundo de la naturalidad. Ante mis ojos, sin buscarlo, tenía la emoción de un tema, unas condiciones de luz preciosas y a la estupenda Nuria con la espontaneidad que buscaba. Fue menos complicado de lo que decía Mauriac; de hecho, fue una tarde de fotos perfecta.