Luisgé Martín, en un marco de luz

Hits: 1669

texto y foto ASÍS AYERBE

Una vez vi la foto de Rafael Alberti firmando con una bengala y me quedé petrificado. La verdad es que era pequeño, pero la idea de poder pintar con luz en el espacio me fascinó. Creo que muchas veces he acudido a este recurso y generalmente el resultado funciona. Tiene los elementos adecuados para que los que intervienen en la foto se olviden de que están posando y se concentren en el proceso de realización. Esta es la jugada maestra del efecto. Este proceso fotográfico consiste en, con el fondo oscuro, disparar a una velocidad tan lenta que te permita dibujar con una fuente de luz. Los lugares por los que pasa el punto luminoso van dejando un trazo, como el que dejaría sobre el papel un lápiz. Creo que nunca pensé que aquella noche con Luisgé Martín fuera a encontrar una nueva variante de este sistema. Cuando el escritor posaba traté de crear un marco que me gustara (en realidad casi siempre es así), pero tenía un problema de luz para enfocar y además Luisgé, de charla estupenda, no es fan del posado y ponía cara de pistolero a sueldo. En un momento dado sacó su móvil, o quizá fue el mío, ahora no recuerdo, para ayudar al enfoque... y entonces vi claro que la idea de recuadrar o enmarcar se podía trasladar a la propia foto. Si el autor dibujaba un marco con la luz del móvil ayudaría a destacar su cara y el efecto sería estupendo, de llevar la atención al punto importante del escenario, de dar un uso insospechado a las nuevas tecnologías y de lograr distraer al retratado: como decía, jugada maestra.