Daniel Pennac, 'El continente'

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título El 6º continente

autor Daniel Pennac

traductor Manuel Serrat Crespo

editorial Literatura Random House

120 págs. 13,90 €.

 

Una familia obsesionada durante generaciones con la limpieza decide montar un imperio empresarial para librar al mundo de la basura que este genera. Sin darse cuenta, en cuanto la empresa alcanza su cima consiguiendo licencias para operar en los cinco continentes, termina responsabilizándose del mayor desastre ecológico perpetrado por la humanidad. Es entonces cuando se crea un nuevo continente para acumular allí toda la basura acumulada.

 

DANIEL PENNAC (Casablanca, 1944) se introduce en la escritura mediante la literatura infantil. Más adelante publica Como una novela y El señor Malausséne con gran éxito. Ganó el premio Renaudot con Mal de escuela.

 

Concebida como una pieza teatral en treinta movimientos para ocho actores y algún que otro figurante, esta boutade de Pennac apela a nuestra carcajada más explosiva con una crítica exacerbada al mundo empresarial mediante una familia disfuncional que suelta los frenos en su ascenso hacia el éxito. El abuelo funda un imperio del jabón, el padre lo continúa y expande a un ritmo demencial, mientras que el hijo quiere cambiar las cosas. Todos se cruzan con el alcalde, el comité ejecutivo y los tertulianos televisivos de turno en una fanfarria irónica que termina tan bien como puede terminar una empresa que solo quiere obtener beneficios a costa del desgaste ecológico ilimitado. Con ecos del mejor Arrabal teatral (El Triciclo) y claros homenajes a Ionesco y Samuel Beckett (el teatro del absurdo como resorte mágico para desentrañar el ridículo papel del ser humano en este mundo), Pennac carga las tintas contra las corporaciones insensibles, cínicas y destructivas, y nos recuerda que aumentar los beneficios a cualquier coste solo puede tener consecuencias desastrosas tanto para el hombre (imposible de rehabilitar cuando acumula demasiado poder) como para el planeta (imposible de rehacer cuando está ya tan contaminado). Metáfora ecológica mediante (por mucha mierda que escondamos debajo de la alfombra, al final esta saldrá), ese sexto continente se convierte en una suerte de parque temático donde los desechos mutan en objetos de admiración (¿Recuerdan a Reginald Perrin?), verdaderas obras de arte que los turistas esnobs matan por visitar, el triunfo de la conversión de la mierda en oro.

Mención especial al relato precedente, Ex enfermo de los hospitales de París, un monólogo gesticulante que describe frenéticamente los entresijos de una muy mala noche de guardia de Gérard Galvan, un médico de cabecera que agota toda la compasión que una existencia humana puede proporcionar, una fábula corrosiva con olor a yodo y a gasa, un delirio total. OCTAVIO BOTANA