“La venganza es siempre mala compañera de viaje”, Félix García Hernán

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“Cava dos fosas”, una nueva historia del comisario de policía Javier Gallardo

  

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Texto: Roser HERRERA

Entrevistamos a Félix García Hernán con motivo de la publicación de su novela Cava dos fosas (Ed. Alrevés), una historia de venganza y de descenso a las oscuras trincheras del poder. García Hernán ha pasado de las salas y los despachos de los hoteles a escritor de novela negra. Su protagonista, Javier Gallardo, es uno de los comisarios de policía más respetados y brillantes del país. Sin embargo, desencantado, decide aislarse un tiempo y replantearse su futuro en el cuerpo. Mientras disfruta de este retiro, tendrá que enfrentarse a un antiguo enemigo que marcó su vida y su carrera. Treinta años después, sus adversarios, que ya creía sepultados, volverán con más inquina que nunca para saldar cuentas pendientes con un plan maquiavélico que atacará directamente a aquello que más le importa.

Dicen que cuando la cólera y la venganza se casan, su hija es la crueldad, un refrán muy aplicable a Cava dos fosas

Sí. La venganza es siempre mala compañera de viaje. Ocurre como en las guerras, que cuando terminan ya nadie recuerda por qué empezaron.

El comisario Javier Gallardo ya ha protagonizado otras novelas anteriores, ¿puede un lector aterrizar directamente en Cava dos fosas o ha de leer las entregas anteriores?

Aunque hay un hilo argumental común (el comisario Gallardo), pueden leerse perfectamente por separado. La idea es que todo lector que quiera sumergirse en cualquiera de mis novelas pueda descubrirlo como si fuera por primera vez (y enamorarse de él) en cada una de ellas. Y en todas, o eso espero, hallará nuevos matices que le hagan engancharse más a él.

cava dos fosas felix garcia hernanLa novela empieza con el protagonista tomándose un descanso en la Vall de Boí. ¿Por qué necesitaba Javier Gallardo un tiempo de desconexión?

Javier Gallardo, tras treinta años de profesión, siente que se resquebraja su vocación, quizá debido a tener que bordear de continuo ese límite oscuro de la ley que es en el que se libra con más crudeza la batalla contra las fuerzas del mal. Él es un policía muy especial, por eso es tan bueno, pero eso, por otra parte, le resulta agotador.

¿Crees que treinta años después de la Transición aún está latente en algunos estamentos de nuestra sociedad la nostalgia del fascismo?

La Transición fue un ejemplo para el mundo y una sorpresa para los propios españoles. Había que abandonar un viejo modelo para inaugurar la democracia. Las instituciones, como las personas, no somos ajenas a las tensiones que producen los cambios y estos no siempre se resuelven, ni automáticamente ni en todos los individuos al mismo tiempo. Y sí, en momentos de desencanto, reaparecen pulsiones y nostalgias totalitarias.

Uno de los desencadenantes de la acción en la novela es un asesinato homófobo por parte de unos radicales fascistas en la trama ubicada en los años ochenta. En la actualidad, cuarenta años más tarde, ¿crees que la homofobia está superada en la sociedad española?

Hemos avanzado mucho en materia de derechos LGTBI y feminismo, en gran medida gracias a personas como Carmen, mi personaje favorito en esta novela. Luchadoras como ella, adelantadas a su tiempo y sin miedo a romper viejos modelos, han conseguido que, aunque aún quede mucho camino que recorrer, hoy la igualdad real y no solo legal haya alcanzado niveles impensables hace cuarenta años.

Aurora y Carmen son dos modelos de mujer muy distintos, ambas propias de los años ochenta, ¿cuál crees que es la mujer ideal para Javier?

Javier se enamora de una mujer, Carmen, muy distinta de Aurora, que se limitaba a cumplir con los cánones de comportamiento de su época. Y, como en los mejores triángulos (y óperas), lo inesperado le sorprende cuando cree que su vida está más encarrilada que nunca…

¿Leíste a Confucio antes de escribir Cava dos fosas?

Creo que todos, aunque a veces no hayamos sido conscientes de ello, hemos leído alguna vez a Confucio.

¿Por qué crees que los lectores deben leer tu novela?

Para poder ser testigos del juego de espejos que se crea entre los protagonistas, observando cómo ellos y la sociedad han cambiado desde los años 80 hasta ahora. He buscado que la trama sea, sobre todo, apasionante, vertiginosa, pero que nos haga pensar también que los errores que cometimos hace años pueden volver o, incluso, que siempre han seguido ahí, en nuestra conciencia. Al fin y al cabo, los delitos prescriben, pero no los sentimientos. Somos humanos y tenemos miedo al pasado.

La editorial anunció que habrá nueva entrega del comisario Javier Gallardo, ¿qué encontraremos en esta siguiente novela?

Una trama tan trepidante como esta. Es lo que siempre busco por encima de todo, y creo que es lo que la editorial ha visto en mí: un ritmo narrativo y una intensidad que no te deja soltar el libro hasta que llegas a la última página. Javier Gallardo es un personaje con un gran potencial, con una capacidad de enfrentar multitud de historias y plantearle al lector múltiples interrogantes.

¿Cómo ha influido tu profesión en tu faceta de escritor?

Muchísimo. Al fin y al cabo, un director de hotel es como el jefe de pista de un circo. No recuerdo un solo día de mi trayectoria como hotelero que me haya aburrido. Cada jornada laboral es tan intensa (¡o más!) como las de mi protagonista. Pero menos sangrienta, eso sí.

Recomiéndanos dos libros que hayas leído últimamente y te hayan gustado.

La favorita del Harén, del maestro Andreu Martín y Los Caín, de Enrique Llamas. Andreu es uno de los grandes clásicos de nuestro género negro nacional, y Enrique tal vez el más brillante de los nuevos valores del mismo.