Los secretos de la Sagrada Familia

Hits: 3644

 

Carme Escales, periodista de larga trayectoria, autora de Tras los andamios de la Sagrada Familia (UOC). * Ha entrado en la sala de máquinas del monumento para hablar con el arquitecto director, Jordi Faulí; el jefe de obra, Ramon Espel; el máximo responsable del equipo de maquetistas, Albert Portolés, y el encargado de dirigir y coordinar a quienes trabajan la piedra en el proyecto, Feliu Martín. * Uno de los vitrales del templo está dedicado a su tío-abuelo, Jaume Hilari, hermano de La Salle canonizado en 1999 por Juan Pablo II, considerado el primer mártir de la Guerra Civil española. * “La Sagrada Familia es magnética porque conecta directamente con la naturaleza. ¿Has entrado en la gran nave? Es un enorme bosque blanco que te abraza”. * “Creo que Gaudí aprobaría que su sueño no haya quedado dormido en un cajón”. * “Hilari era el hermano de mi abuela paterna. Tenía 39 años cuando le dispararon, en Tarragona. Más joven que yo”. * “Estuve en Roma cuando lo beatificaron y lo que más me emocionó fue que se desplegara un enorme tapiz con la imagen del pueblo de Enviny (de donde venimos mi familia paterna). Tenía a mi lado a mi padre; su emoción, porque él sí que lo había conocido, fue mía también”.

 

texto ANTONIO ITURBE

“¡Esto es más largo que la obras de la Sagrada Familia!”, solía decirse, no sin razón. La basílica barcelonesa encara por fin su recta final constructiva pero, eso sí, a su ritmo. El sprint no la va a llevar hasta la meta al menos hasta 2026. En Tras los andamios de la Sagrada Familia (UOC) nos lo cuenta Carme Escales, periodista de larga trayectoria, que ha esquivado la avalancha de gente que recorre a diario ese escenario y se ha metido hasta su cocina. Y es que este es un monumento in progress, uno de los pocos del mundo que los turistas pueden visitar mientras se está construyendo. A la vez que unos se admiran de ese bosque de piedra ideado por Gaudí, otros están trabajando para acabarlo. Escales ha entrado en la sala de máquinas para hablar con el arquitecto director, Jordi Faulí; el jefe de obra, Ramon Espel; el máximo responsable del equipo de maquetistas, Albert Portolés, y el encargado de dirigir y coordinar a quienes trabajan la piedra en el proyecto, Feliu Martín. Escales, además, tiene una especial vinculación con el templo de Gaudí y sus sucesores. No solo es vecina del barrio y el monumento forma parte de su paisaje ciudadano, sino también de su biografía familiar: uno de los vitrales de la Sagrada Familia está dedicado a su tío-abuelo. Y es que Escales es sobrina-nieta de un santo, Jaume Hilari, hermano de La Salle canonizado en 1999 por Juan Pablo II, considerado el primer mártir de la Guerra Civil española.

 

¿Por qué la Sagrada Familia es un lugar magnético?

La Sagrada Familia es magnética porque conecta directamente con la naturaleza. ¿Has entrado en la gran nave? Es un enorme bosque blanco que te abraza.

¿Qué es lo que más le ha sorprendido de su indagación?

Detalles como el 7,5 como medida base de partida de todos los elementos del templo.... me llamó mucho la atención. Todas las columnas miden un múltiplo de 7,5. También me sorprendió, por ejemplo, el trato de la piedra: el responsable de los picapedrers,Feliu Martín, cuando habla de su trabajo y acaricia las piedras, humaniza lo que siempre nos pareció duro y frío.

¿Cree que a Gaudí le convencerían las soluciones de los actuales arquitectos?

¡Sí! Creo que Gaudí aprobaría que su sueño no haya quedado dormido en un cajón. Y él sabe lo que hay dentro de cada uno de los responsables de la obra. Él está con ellos siempre. Eso me lo dice mi fe. Sin ella, no sé cómo pensaría yo.

¿Por qué uno de los vitrales está dedicado a un tío-abuelo suyo?

Porque hay una zona de la nave nueva que recuerda a los santos catalanes. Uno de ellos, Sant Jaume Hilari, era el hermano de mi abuela paterna. Y era hermano de La Salle. Lo mataron en la Guerra Civil por aferrarse a su fe. Tenía 39 años cuando le dispararon, en Tarragona. Más joven que yo.

¿Ser sobrina-nieta de un santo impone, marca en algún sentido?

A mí no me marca. Es la reacción de la gente lo que impresiona, incluso la de gente no creyente, cuando lo comentas –algo que ahora, con el libro, adquiere sentido–, aunque yo nunca suelo comentarlo. En el libro ni se dice, ¿eh? Pues, es la gente la que siente esa impresión. Pero en toda mi familia se vive con mucha naturalidad. Quienes lo conocieron recuerdan su gran bondad. Por cierto que escribía en varias revistas, en Catalunya y en Francia. Yo estuve en Roma cuando lo beatificaron (en su canonización no sé dónde estaba, pero no fui). Pues bien, lo que más me emocionó fue que, en una plaza del Vaticano a rebosar, se desplegara un enorme tapiz con la imagen del pueblo de Enviny (de donde venimos mi familia paterna, a 7 kilómetros de Sort). En aquel momento vivían poco más de ocho o nueve habitantes. Y yo tenía a mi lado a mi padre; su emoción, porque él sí que lo había conocido, fue mía también. Más allá de estas vivencias, de escuchar anécdotas que cuentan sobre él, no le damos tanta importancia. El orgullo es como persona, no como santo. Igual que si Antoni Gaudí es algún día canonizado. Su humanidad será reconocida más allá de lo que ya lo es.