ARGENTINA: Celebrando la palabra: encuentros, congresos y festivales

Hits: 24844


El 5 de abril terminó en esta ciudad el Encuentro Federal de la Palabra, que había comenzado dos semanas antes en el predio Tecnópolis, de Villa Martelli. Algo distante de la Capital y de no muy fácil acceso con transportes públicos, este megafestival de la cultura convocó, pese a ello, más de 370.000 asistentes y trajo a Buenos Aires a escritores y artistas de distintos lugares del país, entre ellos, la cordobesa María Teresa Andruetto, galardonada con el Premio Hans Christian Andersen de Literatura Infantil y Juvenil. La oferta fue variadísima: actividades para niños, conciertos, muestras científicas, históricas y literarias, charlas y ciclos con autores contemporáneos (desde Eduardo Sacheri a Selva Almada), lecturas de poesía y narrativa, conferencias y obras de teatro, homenajes a escritores fallecidos (de Alejandra Pizarnik al popular Osvaldo Soriano). Originalmente concebido como espacio para las ferias y exposiciones de Ciencia y Tecnología, se ha prestado por segunda vez al encuentro de las artes. La oferta editorial y también gastronómica (pequeños bares al paso) completan el panorama, que podría ampliarse y perfeccionarse en próximos encuentros. La pluralidad de actividades y de organizadores conspiró quizá contra el orden y la buena difusión: no todo lo que se realizó estuvo debidamente consignado en la agenda y no siempre resultó sencillo orientarse en las vastas instalaciones.

Para destacar: el conmovedor unipersonal realizado sobre la novela Manèges (2007) por su propia autora, Laura Alcoba (1968). Con la dirección de Clara Bauer y la música del talentoso Jean-Jacques Lemêtre,Alcoba lee fragmentos de su texto sobre un escenario de austera escenografía. La novela, escrita originalmente en francés y traducida como La casa de los conejos (2008), remite a sus años de infancia en una casa de la ciudad de La Plata que enmascaraba una imprenta de la organización Montoneros bajo la fachada de un criadero de conejos. Su escritura concentrada, plena de sugerencias, poderosamente elíptica, evoca a la niña que debe aprender a moverse, como una adulta, entre las amenazas de un mundo traspasado por la violencia. Radicada en Francia desde el posterior exilio de sus padres, Alcoba es una de las voces sobresalientes entre la generación de los “hijos” de militantes y desaparecidos, y ha trabajado brillantemente su experiencia en esta autoficción y en otra: Le bleu des abeilles (2013), traducida y publicada en la Argentina en 2014.

Por otro lado, se realizó en Mar del Plata una nueva edición del FILBA nacional, entre el 9 y el 12 de abril. El discurso de inauguración estuvo a cargo de Edgardo Cozarinsky, que leyó un Elogio del Lector (http://goo.gl/yRVJPP).  Entre otras peculiaridades, hubo salas de “Lectura 1 a 1”, en las que un autor lee textos a una sola persona, donde participaron Iosi Havilio, Inés Garland, Carlos Ríos y Miguel Vitagliano. Y una “caminata playera”, que ofrece a los participantes la posibilidad de caminar al lado del mar mientras conversan con los escritores invitados. Entrevistada por la Revista Ñ, la nueva directora del FILBA, Graciela Addamo, lanzó algunos pronósticos sobre los cambios en la circulación de la literatura que ya se empiezan a advertir en un presente cada vez más vertiginoso: “Esa figura totémica del gran escritor sentado en una mesa se verá cada vez menos, y habrá más autogestión de los autores a través de circuitos paralelos como las redes sociales, los lugares de encuentro, de lecturas, etcétera. Podemos pensar en una comparación con la música, en la cual los artistas no viven de los discos que venden sino de sus presentaciones en festivales y en recitales. Si bien la estructura tradicional de las grandes editoriales va a funcionar por muchos años, existe un mundo lateral que busca otras formas y evidentemente ahí se están cocinando las cosas más interesantes”. A prepararse: habrá que tener para debatir y leer en público tanta gracia como otros para cantar…

Del 6 al 8 de abril hubo en la Capital otro tipo de encuentro: el IX Congreso Internacional de Estudos Galegos, que convocó a especialistas de los cuatro puntos cardinales: de Alemania a los Estados Unidos de Norteamérica, de Rusia a Nueva Zelanda y, por supuesto, a españoles y argentinos, en la que fue llamada “quinta provincia” del Reino de Galicia o “la ciudad gallega más grande del mundo”; tal era la cantidad de inmigrantes de ese origen en Buenos Aires. Sin embargo, Galicia no ocupa el lugar central que debiera corresponderle en el imaginario cultural argentino, pese a su importancia demográfica. El estereotipo cruelmente desdeñoso que los gallegos cargan ya en la Península, por lo menos desde el Siglo de Oro, no favorece su valoración a este lado del Atlántico. Aunque, paulatinamente, algunos rasgos negativos se fueron borrando y aparecieron otros (como los de lealtad, honradez, laboriosidad tenaz), y una elite intelectual de emigrados y exiliados republicanos galleguistas motorizó la cultura argentina desde la actividad editorial y artística.

Lengua, literatura, historia de una colectividad múltiple y singular, que (re)construye su identidad mestizándose en una diáspora planetaria, fueron objeto de las más diversas indagaciones en estos intensos días que revisitaron históricas sedes de la comunidad en Buenos Aires y que contaron con la participación de escritores y académicos como Víctor Freixanes y Henrique Monteagudo.  MARÍA ROSA LOJO