POESÍA: La (no) vida en la ciudad

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Texto: ENRIQUE VILLAGRASA

 

El poeta Diego Medina publica "Todo cuanto es verdad"

 

Todo cuanto es verdad (Rialp) es el poemario de Diego Medina Poveda (Málaga, 1985), con el que fue galardonado con un accésit del reconocido premio Adonais de poesía 2019. Un poeta que me ha gustado leer, que me ha sorprendido para bien, pues uno no está acostumbrado a leer tamaños versos. Espero y deseo que los lectores que lean este libro queden también gratamente sorprendidos.

El poemario está dividido en dos partes con 6 y 9 poemas cada una: Mudanza y Geografía del abandono, respectivamente, y es de fácil lectura en su sencillez y actualidad por los temas tratados en sus poemas. Especialmente el poema Cambio de piso, posiblemente el mejor del libro, donde tiene versos de tanta enjundia como estos: “en un segundo, estando de cuclillas,/ levantando la cómoda en volandas,/ puede ante ti pasar todo la vida”. Cuántas veces nos habrá pasado lo que dice el poeta. Por esto es buen poeta este joven de 35 años, ha aprehendido de la vida y se ha hecho su amante. Ha logrado que el lector viva, recree, la experiencia que plasma en sus versos. Parece que a este poeta le es justa y necesaria la poesía para vivir: “se llama soledad la geografía”.

El poeta usa con fina ironía la potencialidad que tiene el metro clásico: endecasílabos y heptasílabos, por ejemplo y entre otros, para construir sus poemas, que parece que fluyen con facilidad y de manera natural, de casta le viene al galgo diríase: por familia: “mi padre, sigiloso, me iba dando/ las píldoras de angustia necesaria/ para enfrentar la vida” y por formación académica: licenciado en Filología Hispánica, al que se le suponen muy diversas lecturas, como el valor al soldado. Y más, si nos fijamos en las citas que abre y jalonan el libro, desde el mismo título: Séneca, Fray Luis de León, Apocalipsis, Eclesiastés, Benedetti, el diccionario de la Real Academia, Celan, Baudelaire, el filósofo Byung-Chul Han (de moda vírica últimamente), y el sociólogo y filósofo Zygmunt Bauman, de sobras conocido, que murió en 2017. Abrumador: ¡ahí es nada!

 

Todo cuanto es verdad

Unos versos y poemas en los que el lector atento y cómplice se verá reconocido, fina burla por doquier. La vida no deja de ser un tanto absurda y más en estos momentos del coronavirus, que aunque no lo cita (cita otras plagas) llega este poemario en un momento clave para las personas que leen, piensan y reflexionan. El poeta es maestro en retratar el paisaje urbano y su paisanaje. Tal vez, lo que pretende el poeta sea reflejar ese mundo interior y exterior, en bucle, en ambas partes del poemario: “Me estremece muchísimo un poema/ -la poesía es bálsamo, seguro”. Que no deja de ser la presentación de nuestra actual forma de (no) vida urbanita, incluido el reciclaje, con el pertinente olvido de la naturaleza y sus consecuencias: “Vivimos en la antítesis de un verbo/ que muchos años antes se empleó/ para hablar de esperanza”.

Seguramente, con libros como este y la actual pandemia, nos planteemos otro tipo de convivencia, al menos más humana a nivel mundial: “De comprar vengo un trozo de conciencia:// ya ni siquiera nuestra muerte/ nos salva del comercio”.

Uno siempre ha creído que hay que darle más valor al verso y menos al espectáculo y me alegro de encontrar poetas jóvenes que escriban así, una poesía comprometida con el lenguaje y con el otro. El poder del lenguaje de este poeta es puro hechizo, fuerza plasmadora, magia verbal: “Después volvemos rápido a la casa,/ limpia la ropa, a repetir el eco/ de un martes a otro martes”. ¡Léanlo, por favor!

 

A UNA TRANSEÚNTE

                             Fugitive beautè

                         Charles Baudelaire

ME transportó su olor a los colegios,

a cuadernos escritos de caligrafía,

al sol que bostezaba en los pupitres.

Ella pasó y también su cuerpo,

pero en el aire

quedaron las imágenes sonoras,

mi infancia en el patio,

el primer beso:

el recuerdo es la línea que maquilla el tiempo

con el lápiz de ojos de un instante.