Juan Ramón Santos gana el Premio Edebé infantil con la obra “El club de las cuatro Emes” y Pablo Gutiérrez, el juvenil con la novela “El síndrome de Bergerac”; dos obras seleccionadas entre las 316 presentadas en uno de los premios más consolidados de la literatura infantil y juvenil.

Texto: Redacción

 

El autor extremeño Juan Ramón Santos acaba de recibir el Premio infantil Edebé por su novela El club de las cuatro Emes, dotado con 25.000€, y de la que el miembro del jurado, Vicenç Villatoro, ha destacado que aborda temas que no suelen encontrarse en la literatura infantil por considerarse complicados, como la ludopatía o el Mal, pero que Santos los enfrenta con argumentos literarios y con las convenciones de la literatura infantil sin caer en moralinas. “Yo no quería un libro edulcorado. Una asociación que lucha contra la adicción al juego me explicó que cada vez recibían más peticiones de ayuda de gente joven. Empecé a fijarme en la publicidad agresiva que nos rodea, incluso en mi barrio se abrieron varios centros de apuestas, y ese fue el punto de partida para escribir la historia”, cuenta el ganador Juan Ramón Santos, una historia detectivesca en la que sus miembros son cuatro niños que descubrirán el secreto que a Madán Golosin le amarga la vida.

Por su parte, Care Santos destacó la unanimidad del jurado en otorgar al onubense Pablo Gutiérrez el premio juvenil, dotado con 30.000€. Su obra es un homenaje a Cyrano de Bergerac y narra la historia de un grupo de jóvenes que quieren montar una obra de teatro.  Pablo Gutiérrez fue seleccionado en 2002 como uno de los mejores narradores jóvenes en español por la revista Granta; El síndrome de Bergerac es su primera novela juvenil.  “Cyrano es un personaje muy adolescente que sufre un complejo de inferioridad que tiene que ver con su propia imagen. En mis clases como profesor de instituto he visto cómo el teatro es una herramienta fantástica para interactuar con los alumnos y adentrarlos en la literatura; debería utilizarse en todas las aulas” nos cuenta Gutiérrez, quien en esta obra parte de la idea de que “si tienes talento, pero no te decides a hacer cosas, el talento se queda en nada”.

Gutiérrez señalaría posteriormente, durante la ceremonia de entrega del premio, que una de las cosas importantes de su historia es que muestra a un grupo de chicas y chicos que hacen algo que creían que no eran capaces de hacer, y lo hacen de una manera extraordinaria. Emocionado, dedicó el premio al grupo de chicas y chicos de bachillerato de su instituto que fueron capaces de llevar la complejidad escénica y moral de Cyrano a un escenario. Juan Ramón Santos, también feliz por el galardón, explicó que cuando la directora editorial lo llamó para comunicárselo acababa de levantarse de la siesta “y no sabía si es que estaba soñando”, y añadió que todavía no se ha despertado.

La tradicional ceremonia de entrega de esta 29 edición de los Premios Edebé tuvo que celebrarse ayer tarde en streaming sin la presencia de público. Aun así, desde el director general de Edebé, Antonio Garrido, a su responsable editorial, Reina Duarte, las autoridades del libro que intervinieron virtualmente, los ganadores y los miembros del jurado que los acompañaron, desplegaron un contagioso entusiasmo por la lectura.