Sonia San Román Olmos (Logroño, 1976) es licenciada en Filología Hispánica. En 2004 publicó su primer libro de poemas y desde entonces ha publicado siete poemarios en solitario. En el año 2015 quedó finalista del premio de relatos Cosecha Eñe y, en 2018, obtuvo el primer premio Ateneo Riojano de poesía.

 

Nogal

Pero el árbol es otro,
irremediablemente.

José Hierro

Estuvo aquí desde que la gota y su semilla
se hermanaban en el tiempo,
desde que la tierra aún no se había asentado entre raíces.
Estuvo mientras el cemento sustituyó al camino,
mientras las moscas comían las bocas
de las viejas a la sombra de sus ramas.
Estuvo en la fiesta y en la riña
y sujetó la soga del ahorcado
y el cuerpo desollado del cordero.
Y solo quiero que siga aunque yo no esté mirando
porque en su sombra se ocultan las sillas y las manos,
las voces y los pasos de la llama que nos trajo hasta aquí.
Testigo inmóvil que crece silencioso
entre lo que se ve y lo que se intuye.
Te miro y el tiempo parece haberse detenido
en tu tronco astillado. Solo quiero que sigas
pero me inquieta la mano humana
que pasa siempre por debajo
con sus motores y sus sierras,
sus prisas y esa sed de devastar
a la que suelen llamar progreso.
Continúa, sigue, sobrevíveme, nogal,
que te vean ahí quienes aún no han nacido
e imaginen que hubo un día
en que en mí no reinaban las tinieblas,
supe existir como si nada y tú fuiste testigo.

 Sonia San Román

«Un poema que dediqué al nogal que aún sigue en pie enfrente de la casa de mis abuelos en su aldea del Camero Viejo, aquí en La Rioja. Apareció publicado, junto con otro puñadito de poemas inspirados en árboles, a finales del año pasado en una plaquette titulada ‘La Rad’ dentro de la colección Las hojas del baobab, dirigida por Uberto Stabile y Gema Estudillo.»