Un ensayo sobre la vida y obra del poeta Jaime Siles

Texto: Enrique VILLAGRASA

Es necesario saber de la antigüedad, con estudio y análisis: o lo que es lo mismo, vivir conociendo el pasado y no tanto mirando el provenir: conocer más y mejor nuestro pasado cultural para vivir el futuro con mayor certeza. Este sería el mensaje que queda tras leer el ensayo escrito por el docto y pluscuamperfecto profesor Ángel Díaz ArenasJaime Siles y Ángel Díaz: “Lo profundo del tiempo” y “ahora en el senectud” (Cuando éramos jóvenes y creíamos en la inmortalidad. 35 años después: 1985-2020) (Verbum). Sabiduría y predicamento encontramos en este ensayo. Ese saber de los filólogos clásicos que les faculta en su versatilidad para navegar por doquier. Y es que de todos es sabido que las lenguas clásicas ordenan y enriquecen, a la vez que organizan el conocimiento. ¡Entérense de una vez y no las supriman de los planes de estudio, por favor!

El ensayo, escrito con sabiduría y predicamento, cuenta con 346 páginas que recogen la presentación del editor: “En el libro que ponemos en manos del lector, Díaz Arenas ha querido rendir homenaje a Jaime Siles, una figura imprescindible en la poesía española contemporánea, a la vez que honrar una amistad de inteligencia y empatía compartidas. El testimonio de una afinidad que cumple treinta y cinco años, desde que se conocieran un sábado 2 de marzo de 1985”, Pío E. Serrano dixit. Más la presentación del autor quien asegura que: “De modo que podemos decir y afirmar que éste es el último cuarto (4) y final libro que redactamos sobre la vida, devenir profesional y obra tanto creativa como crítica de Jaime Siles, documento que representa ser (según nuestra discreta opinión) una herramienta de trabajo ilustrativa, metodológica (que abre sendas e incluso se pregunta y hace preguntas, hasta al mismo Jaime) que esperamos que tanto él como el receptor sepan apreciar y utilizar”. Tras leer este libro nadie dudará de la amistad y del conocimiento de Díaz Arenas sobre vida y obra de Siles. Aunque no sé si es bueno meter con calzador tanta erudición en un solo volumen, solo hay que ver la portada, además de las 485 notas –algunas muchas extensas- a pie de página (también alguna en inglés), en todo el ensayo, que casi hacen perder al lector el hilo de la lectura, más que ayudar, aunque hay que señalar que son un pozo de conocimiento, pues el lector se entera de vida y milagros de poetas reconocidos, de la amistad de unos y otros, de quién está casado con quién y quién es su hijo, entre otras cosas, y donde figuran hasta correos electrónicos e invitaciones a diversos actos.

No bastante con esto, tras las presentaciones hay unas palabras previas que ocupan de la página 17 a la 32. Después, ya entrando en materia hay tras partes, en las que el autor escribe sobre Cinco poemas, tres ciudades y tres poetasJaime SilesHart Crane y Federico García Lorca; le sigue el capítulo más extenso del libro (pp. 113 a 237) sobre el poemario ‘Galería de rara antigüedad’ de Jaime Siles: Poesía de la modernidad mirando hacia la antigüedad (donde se explica que Siles, como Homero, en este libro mira hacia el pasado, para saber estar en el futuro). Tras este capítulo continúa Arquitectura oblicua: Obra final de Jaime Siles (Octubre de 2019); llegando a la parte final Colorín colorado; y Bibliografía (desde la página 297 a la 342); y una nota Sobre el autor (nacido en Santander en 1937) de dos apretadas páginas. ¡Asombroso todo el ensayo, florilegio de opiniones y reseñas sobre obras de Siles, en la precisión de datos, las repeticiones y las coherencias textuales! Parafraseando a Ángel Díaz, este es un libro dedicado a la lectura, estudio y análisis de la obra de Jaime Siles y de todo aquel que tiene relación con su obra y vida, añadimos. ¡Vaya que sí! Cualquier investigador sobre al poesía de Jaime Siles recurrirá a este ensayo. ¡No lo duden!

Creo que la poesía de Jaime Siles es justa y necesaria y más en estos momentos sociales, culturales y económicos que estamos viviendo. Es un poeta que está en el mundo. Es un ciudadano más que escribe con absoluta pasión, con calidad y gran belleza; no sé si desde que era joven y creía en la inmortalidad, que dice Díaz Arenas; pero, si desde su Música de agua, al menosPor no decir desde Génesis de la luz. Creo que el mejor Jaime Siles siempre será y estará en sus poemas, por más ensayos que se escriban. ¡Juzgue la persona lectora!

 

EXAMEN

           A Vicente Cristóbal

 

Alguna vez he sido

como estas muy jóvenes cabezas

centradas en el análisis de un texto

y el placer que produce la certeza

de su absoluta comprensión exacta.

 

Alguna vez he sido

también estos muchachos

y en ocasiones creo, pienso, siento

que aún lo soy.

Sé que algún día

ellos serán como yo ahora

y estarán examinando también

a otros muchachos

que el día de mañana

examinarán a otros a su vez.

Yo no estaré ya vivo.

Ellos tal vez tampoco,

pero el texto sí

y seguirá produciendo en otros

lo mismo que antes produjo

tanto en ellos como en mí:

este placer, esta seguridad, esta certeza

que nos enseñan a afrontar la vida

y la borrosa sintaxis de la muerte

y nos ayudan a seguir viviendo

y, sobre todo, a no desesperar.

Vida y muerte en un solo y mismo texto.

Nosotros lo leemos sin saber para qué.

Pero él sí lo sabe y nos lee a nosotros

que somos un texto no menos difícil para él.

Espejo del texto que traducen

y espejo del texto traducido a su vez,

todos somos también estos muchachos

o lo estamos siendo

o lo hemos sido alguna vez.

Y otros seguirán siéndolo

porque el texto nunca muere ni acaba:

está empezando siempre cada vez.

No es el carácter inagotable de lo clásico:

es el carácter y condición del Ser.

Nosotros solo somos su pausa.

 

(De Galería de rara antigüedad)